Efectividad de
las esencias florales de Bach en el tratamiento de pacientes
hipertensos 
Autora
Dra.
Saira Rivas Suárez
[1]
Contempla
(...) la luz del amor que brilla en todo. Encontrarás una relación mágica y
llena de vida que une los árboles y todas las cosas vivientes, y sentirás la unidad con ellos. Si buscas el
bien, si eres bueno y afirmas la bondad, verás este mundo como un jardín de
belleza.
Paramahansa Yogananda
Resumen
Se realizó un ensayo
clínico, fase IV, a un total de 62 pacientes del Policlínico “José Ramón León
Acosta”, de la ciudad de Santa Clara, en el período comprendido de enero a junio
del 2003, pertenecientes al Consultorio del Médico de Familia-18.3,
diagnosticados como hipertensos en los estadíos 1 y 2 de la enfermedad. A un
primer grupo, escogido aleatoriamente se les prescribió un tratamiento con
esencias florales del sistema Bach y al segundo un placebo. Para determinar las
esencias florales a utilizar se realizó una entrevista al paciente con el
objetivo de apreciar los estados emocionales que estaban matizando su
funcionamiento y se les chequeó la Tensión Arterial dos veces
por semana hasta la conclusión de la intervención. Los resultados obtenidos tras
el estudio permiten avalar a las esencias florales del sistema Bach como
altamente efectivas en la reducción de las cifras de TAD, TAS y TAM en el grupo
experimental, tanto en el Estadío 1, como en el Estadío 2 de la enfermedad, así
como la reducción o supresión de gran parte de los medicamentos alopáticos
prescritos a estos pacientes.
La Hipertensión
Arterial (HTA) es la más común de
las enfermedades que afectan la salud de los individuos y las poblaciones en
todas las partes del mundo. Representa por sí misma una enfermedad, como también
un factor de riesgo importante para otras enfermedades.
Informes
del National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES), en
diciembre del 2003, indican, que 50 millones de norteamericanos o mas, son
hipertensos con tratamiento o no. La misma fuente informa que en 1976 el 51% de
esta población era hipertenso; de 1980-1991 el 73%; de 1991-1994 el 68%; de
1994-2000 el 70% de los cuales el 59% tenían tratamiento y solo el 34% estaba
controlado(1). En el mundo la cifra de personas
que padecen la enfermedad asciende al billón y aproximadamente 7,1 millones
muere anualmente atribuido a la
HTA (1)
La
Organización Mundial
de la Salud y
la Sociedad
Internacional de Hipertensión aseguran en informe 2003 que una
TA por encima de la subóptima es responsable del 62% de las enfermedades
cerebrovasculares y 49% de cardiopatía isquémica con una ligera variación entre
ambos sexos(1). Por esta y otras causas, estimados de
la OMS revelan que
en el transcurso de los últimos 10 años han ocurrido 20.7 millones de muertes
por enfermedades cardiovasculares, de las que 2.4 millones eran atribuidas a
la HTA (2, 3, 4)
La
HTA
es considerada como un problema para la salud pública de los países
desarrollados, por la frecuencia de su padecimiento y el enorme contraste, entre
ser, generalmente asintomática, de fácil diagnóstico y tratamiento, y la alta
tasa de mortalidad y complicaciones que presenta si no es
tratada.
Los
estudios epidemiológicos sobre la
HTA esencial en varias partes del mundo y en diferentes
poblaciones, muestran notables diferencias en su prevalencia e incidencia, en
relación con múltiples factores de índole económico, social, cultural, ambiental
y clínicos(1).
Se
ha observado una prevalencia más alta en
poblaciones sometidas a cambios culturales rápidos: urbanización, migraciones o
movilidad socioeconómica. Los grupos que viven en regiones relativamente
aisladas, caracterizadas por estructuras sociales poco alteradas y tradiciones
culturales sólidas presentan cifras tensionales más bajas a lo largo de la vida.
En poblaciones urbanas en EU y otras naciones muestran cifras de TA más altas y
más altos índices de mortalidad que las rurales. Se asocia el incremento de
la TA al entorno
que demanda a la gente una continua adaptación.(5)
Otros estudios la han asociado a patrones alimentarios inadecuados y la
disminución de la actividad física .
La
prevalencia estimada en Cuba está alrededor de los dos millones de hipertensos,
lejos de la prevalencia demostrada (2). Es por ello que se dedican grandes
esfuerzos al diagnóstico, estudio, prevención y tratamiento de la HTA. La atención primaria
es una pieza fundamental en el programa creado para este propósito, ya que los
médicos de familia son los que primeramente se enfrentan al paciente, realizan
el diagnóstico, indican el tratamiento y observan la
evolución.
La
medicina cubana no solo cuenta con los tratamientos alopáticos convencionales
para hacerle frente a este problema de
salud. En el Ministerio de Salud Pública se ha creado la Dirección Nacional de
Medicina Natural y Tradicional, desde la que se han venido implementando otros
tratamientos que han demostrado ser efectivos, como la acupuntura, la
homeopatía, los fitoterapia y la terapia floral, entre
otros.
En
Cuba, la terapia floral entra a inicio de la década de los noventa, un tanto
tarde si se la compara con otros países de la región que nos llevan hasta veinte
años de delantera con la práctica de estas modalidades terapéuticas. Se inicia
gracias a la colaboración de numerosos colegas, que de forma desinteresada,
vinieron a impartir cursos sobre esta nueva forma de
tratamiento.
No
es hasta 1997 que, gracias al Instituto “Finlay” apoyado por el Ministerio de Salud Pública y
en coordinación con el Instituto Superior de Terapias Complementarias de
Argentina, fue impartido un Curso
Diplomado en Terapia Floral con un total de 120 horas, fraccionado en tres
módulos. En enero de 1999, es oficializada la terapia floral como un Grupo
Nacional unido al de Homeopatía y Microdosis, que a su vez responde a la Dirección
Nacional de Medicina Natural y Tradicional
(6).
Las
esencias florales son tinturas líquidas especialmente preparadas a partir de
todo tipo de flores. No constituyen una medicación física ya que no contienen
moléculas específicas de sustancias medicinales obtenidas de las flores. Se
preparan a partir de de la recogida de flores frescas, aun húmedas por el rocío
que se colocan en un recipiente de cristal transparente lleno de agua de
manantial durante las primeras horas de la mañana, se deja expuesto al sol unas
cuantas horas, la energía solar parece trasmitir directamente al agua un
determinado aspecto de la flor, el patrón de su energía vital; las propiedades
vibracionales curativas de las flores. En algunas se realiza este proceso
mediante la cocción, el líquido decantado y filtrado constituye la tintura
madre. (7)
El
desarrollo de la terapia floral se atribuye al doctor Edward Bach, que vivió a principios del siglo XX. En total
Bach identificó treinta y ocho flores, cuyas tinturas líquidas se conocen hoy
como los remedios florales de Bach. Debido a los efectos curativos positivos de
estos remedios demostrados a lo largo de los años, se han continuado
desarrollando las esencias florales mas allá de los 38 originales y se han
elaborado nuevos sistemas florales en diferentes lugares del mundo, pero los
remedios de Bach siguen siendo los mas utilizados y estudiados.
(7,8)
Las
esencias florales actúan equilibrando los problemas psíquicos, que son la causa
de la enfermedad. A diferencia de la farmacopea alopática, la terapia floral no
basa su acción en el contenido activo de sus diluciones sino en las propiedades
energéticas de la flor, almacenadas en el agua.
Ahora bien, si el enfoque energético aporta una
visión mucho más completa del ser humano, hora es ya de romper el dualismo que
separa la psiquis del cuerpo físico y llevar a su real dimensión el concepto de
psicosomático, entendido no solo como
unos cuantos problemas de salud que el individuo padece (6). De aquí se deduce
el por qué utilizar terapia floral en el tratamiento de la HTA.
La
HTA es una de las
mas conocidas y estudiadas enfermedades psicosomáticas
o trastorno psicofisiológico. Se han demostrado que numerosos factores
psicológicos y sociales están ligados a la patogénesis, aparición y curso del
trastorno (5). Se ha comprobado que estímulos ambientales hacen que el hombre
reaccione con ira, frustración, miedo, ansiedad, euforia, cólera. Estas emociones van acompañadas de
variaciones en la frecuencia cardiaca, el volumen minuto y la tensión arterial.
Estas respuestas afectivas y fisiológicas pueden ser provocadas por estímulos
procedentes del entorno del sujeto, sobre todo los que son interpretados
subjetivamente por la persona como amenazadores y procedentes del propio cuerpo
o los pensamientos e imágenes que surgen espontáneamente y que presentan efectos
similares según su significación subjetiva (5,15).
Las situaciones y acontecimientos vitales que
pueden exigir serias demandas adaptativas a la persona (que se conoce como
estrés psicológico) son consideradas a menudo como potenciales codeterminantes de la patología cardiovascular, no solo la
acción ambiental, sino la forma de enfrentarse a esta y una seria de factores
predisponentes, pueden ser el origen de
la HTA esencial
(15).
En resumen, las esencias florales no van a actuar
en contra del defecto, sino que funcionan como potenciadoras de la virtud que lo
puede erradicar. No se combate el odio, sino que se llena ese espacio de amor.
Trabajando de esta manera, las esencias florales permiten “desbloquear los
atascos energéticos, producidos por nuestra errada manera de conducirnos en la
vida”.
Todo lo anteriormente expuesto nos lleva a
plantearnos el problema central que da lugar a esta invención:
·
¿es efectiva la
utilización de las esencias florales de Bach en el tratamiento a pacientes con
Hipertensión Arterial Esencial?
Objetivo
General
·
Demostrar
la efectividad de las Esencias Florales de Bach en el tratamiento de pacientes
con Hipertensión Arterial Esencial.
Objetivos
Específicos
·
Valorar
la utilidad de las Terapia Floral para el tratamiento de la Hipertensión
Arterial, en los Estadíos 1 y 2 de la
enfermedad.
·
Determinar
el comportamiento comparativo de las cifras de Tensión Arterial Diastólica,
Tensión Arterial Sistólica y Tensión Arterial Media, en los grupos en
estudio.
·
Describir
el comportamiento de las cifras de Tensión Arterial, síntomas y uso de
medicamentos, antes y después de la intervención en los grupos en
estudio.
Hipótesis
·
Son
efectivas las Esencias Florales de Bach en el tratamiento de los pacientes que
padecen de Hipertensión Arterial Esencial.
Se
realizó un ensayo clínico Fase IV doble
ciego controlado con placebo
durante un período de tiempo de 6 meses, comprendido de enero hasta junio del
2003. Se tomó una muestra de 62 pacientes hipertensos del CMF-18.3,
perteneciente al policlínico “José Ramón León Acosta”, de la ciudad de Santa
Clara. La muestra se dividió en dos grupos, de forma aleatoria, que fueron
tratados indistintamente con Terapia Floral o Placebo.
La
muestra quedó conformada por un total de 62 pacientes con Hipertensión Arterial
Esencial, cuyas edades oscilan entre 20 y 60 años. El resto fue excluido por las
peculiaridades que presenta la enfermedad tanto en los adolescentes como en los
adultos mayores.
En
segundo lugar se tomó en consideración para su inclusión dentro del estudio, la
clasificación de riesgo potencial (sugerida por JNC VI Report (2,16,17,18), incluyendo los pacientes en los estadíos 1 y 2, o sea con TA entre
(140-159; 90-99), (160-170; 100-109) que se encontraran en el Grupo de Riesgo A
(sin factores de riesgo cardiovascular y no tienen daño en órganos diana, y
Grupo de Riesgo B (con factor de riesgo diferente a diabetes mellitus y no enfermedad coronaria
clínica)
En
tercer lugar, solo se incluyó a aquellos pacientes que tuvieran la voluntad de
participar en el estudio conociendo las particularidades del mismo, ratificando
la aprobación mediante la firma de un consentimiento
informado.
A
todos los pacientes se le realizó una detallada
Historia Clínica con énfasis en el inicio y evolución de la enfermedad,
interrogatorio por aparatos para ver los síntomas asociados con mayor
frecuencia, los Antecedentes patológicos personales (APP) y Antecedentes
familiares de riesgo cardiovascular (APF), tratamiento actual y hábitos
tóxicos.
Se
realizo un exhaustivo examen físico incluyendo peso, talla e índice de masa
corporal (IMC) además de exámenes complementarios: Hb,
glicemia, colesterol ,triglicéridos, P. de frío, Ac Úrico, ECG y fondo de ojo.
A
todos los pacientes se les realizaron seguimientos periódicos de la
Tensión Arterial (TA) 2 veces por semana, las que fueron
promediadas y se tomó como valor previo al inicio de la investigación. Todo esto
se realizó obedeciendo a tres razones fundamentales:
1.
Observar
el comportamiento de la
TA previo al inicio del estudio.
2.
Realizar
ajustes del tratamiento medicamentoso para mantener cifras estables de
TA.
3.
Clasificar
adecuadamente a los pacientes según el estadío y el Grupo Riesgo, de esta forma poder excluir
los que no cumplieran con estos criterios.
Una
vez clasificados los pacientes, fue tomado en cuenta para agruparlos en el Grupo “Terapia Floral” o
Grupo “Placebo”, el sexo y el estadío
que son factores que pueden desequilibrar a ambos grupos por lo que se
aplicó la aleatorización independiente por sexo y
estadío de la enfermedad. Este paso fue realizado por un colega que no estaría
involucrado en medida alguna en la evolución posterior de la intervención. De
esta forma, cada grupo quedó constituido por 31 personas.
Para
realizar la medición de la
TA se utilizó el método auscultatorio
(2,19), que consiste en utilizar un brazalete inflable (de Riva Rocci) conectado a un manómetro de mercurio (Esfingomanómetro) enrollado alrededor del brazo derecho que
ocupe dos tercios del mismo y se coloca el estetoscopio en la flexura del codo
sobre la arteria braquial. Se insufla rápidamente hasta 20 mmHG por encima de la tensión sistólica esperada y se
desinfla lentamente. Se utiliza como TAS el primer ruido de Korotkov y como TAD el quinto ruido de Korotkov (cuando desaparecen los
mismos).
Para
la toma el paciente debe estar sentado con el brazo derecho apoyado de forma que
se encuentre a la altura del corazón para cortar la influencia de la gravedad.
Además, durante todas las tomas se cumplieron los siguientes requisitos (2) :
1.
Los
pacientes se mantuvieron 5 minutos de descanso antes de cada toma de
la
TA.
2.
Prohibido
fumar o ingerir cafeína al menos 30 minutos antes de la
toma.
3.
Se
procuró efectuar 2 lecturas separadas por 2 minutos, si la diferencia de las
mismas es mayor de 5 mmHg debe efectuarse una tercera
medición y promediarlas todas.
Es
a partir de este momento que se comienza a realizar la caracterización floral
individual. Para ello se tuvieron en cuenta los datos de la Historia Clínica
individual, momento de inicio de la enfermedad, la sintomatología asociada y las
características personológicas del paciente.
Para
la prescripción floral en sí, fueron utilizadas las esencias del doctor Edward Bach en su modalidad de tratamiento más clásica,
combinada con el esquema de los Patrones Transpersonales (20,21) que, a nuestro
juicio, responden a las características
de la sintomatología como Vervain, Impatiens, Oak, Star of Bethlehem, Holly,
Cherry Plum, Vine o Mimulus (22,23).
Para el presente trabajo el método de tratamiento consistió en ingerir 4 gotas
debajo de la lengua, de 4-6 veces al día
por vía oral.
Estas
fórmulas individuales se prescribieron en una receta con el nombre del paciente
y un código que correspondió al estadío y el sexo, por ejemplo, se
utiliza la categoría E1-M para describir al paciente que pertenece al estadío1 y cuyo sexo es masculino. La
tarea de enumerarlos fue llevada a cabo por un colaborador que no estaría en
contacto con los pacientes y que se auxilió para ello de una tabla de números
aleatorios. Posteriormente se conformaron dos grandes grupos con características
similares en cuanto a sexo y severidad de la HTA.
En
el momento de la prescripción floral a los pacientes que correspondieron a un
grupo solo se le puso el vehículo (alcohol 10%) y a los restantes se les
incluyeron las esencias florales, para conformar el elíxir
floral.
A
partir de este momento se llevó un registro diario de la TA de todos los pacientes durante 1
semana, dos veces semanales durante el resto del tiempo que duró la
investigación.
Una
vez concluidos los dos primeros meses de tratamiento, si la TA se mantuvo igual o menor que
la TA óptima se
comenzó a disminuir los fármacos gradualmente con períodos de 1 mes entre una
variación y otra. El registro de la
TA se mantuvo por un período de 6 meses.
Al finalizar este tiempo,
la respuesta al tratamiento se valoró de:
·
Buena:
Aquellos pacientes que se mantuvieron controlados, cuyas cifras de TA fueron
óptimas durante el tratamiento y que además, se logró disminuir o eliminar la
ingesta de fármacos alopáticos.
·
Regular:
Aquellos pacientes que se mantuvieron controlados, cuyas cifras de TA normales,
pero a los que su tratamiento farmacológico no se les pudo
reducir.
·
Mala:
Aquellos pacientes que se mantuvieron
parcialmente controlados y mantuvieron su tratamiento farmacológico
habitual.
Por
último, el procesamiento cuantitativo de los datos se realizó mediante la
utilización del programa estadístico-matemático SPSS/Windows. Se aplicaron las
pruebas de tipo paramétrico T de Student para muestras
relacionadas y T de Student para muestras
independientes, descritas en el análisis de los
resultados.
Descripción
de la muestra
La muestra quedó constituida por 62
pacientes HTA conocidos, pertenecientes al CMF 18.3. Del total de pacientes, 38
correspondieron al sexo femenino y el resto al masculino. La distribución por
grupos de edades se muestra a continuación en la tabla n°1:
Tabla 1
Distribución de la muestra por edad y sexo
|
Grupos
de edades |
M |
% |
F |
% |
Total |
% |
|
21-30 |
4 |
6.45 |
2 |
3.22 |
6 |
9.67 |
|
31-40 |
5 |
8.06 |
5 |
8.06 |
10 |
16.12 |
|
41-50 |
4 |
6.45 |
7 |
11.29 |
11 |
17.74 |
|
51-60 |
12 |
19.35 |
23 |
37.09 |
33 |
53.22 |
|
Total |
25 |
40.32 |
37 |
59.67 |
62 |
100 |
Tabla
2 Distribución de la muestra por sexo, estadío y grupo riesgo de HTA.
Tabla 3
Composición de los grupos estudio y control según estadío de la HTA y sexo.
|
|
GRUPO
EXPERIMENTAL |
GRUPO
CONTROL |
|
F |
M |
F |
M |
|
ESTADIO
1 |
14 |
9 |
14 |
9 |
|
ESTADIO
2 |
4 |
4 |
5 |
3 |
|
TOTAL |
18 |
13 |
19 |
12 |
Como
se puede observar en la tabla anterior los grupos experimental y control son
bastante homogéneos en cuanto sexo y estadío de la hipertensión, también tomamos
en cuenta los factores de riesgo asociados. Otras variables como raza y tiempo
de evolución de la enfermedad no fueron consideradas a la hora de hacer la
distribución aleatoria por grupos de la muestra.
Mas
adelante hacemos un análisis comparativo entre el comportamiento inicial de las
tensiones arteriales en ambos grupos para demostrar que no existe diferencia
entre ambos al inicio de la comparación.
El
análisis de los datos referentes a la evaluación de la intervención, fue
realizado tanto de forma cualitativa como cuantitativa. Esta última mediante la utilización de
programas de procesamiento estadístico-matemáticos contenidos en el
SPSS/Windows. Además de analizar los datos aportados por la Historia Clínica y
la entrevista al paciente.
Las
pruebas aplicadas son descritas a continuación:
1.
T
de Stutdent para muestras independientes. Con
ella se comparan las diferencias existentes entre los grupos (control y
experimental) para las diferentes variables. Solo permite hacer comparaciones
por pares de grupos.
2.
T
de Student para muestras relacionadas. Esta
prueba es sumamente útil ya que nos muestra las comparaciones de los resultados
de una prueba antes y después para un grupo determinado.
Las
variables sobre las que fueron establecidas las comparaciones son las
siguientes:
·
X1
Tensión Arterial Diastólica (Promedio Individual)
·
X2 Tensión Arterial Sistólica (Promedio
Individual)
·
X3 Tensión Arterial Media (Promedio Individual)
En
el primer momento se realizó la comparación entre los resultados obtenidos por
ambos grupos, en la medición inicial de
la TA.
Tabla 4. Comparación inicial de los valores medios de
TAS, TAD y TAM entre los grupos en estudio.
|
var |
2
tailed-P |
N
Sig[2] |
|
X1 |
0.580 |
0.05 |
|
X2 |
0.856 |
0.05 |
|
X3 |
0.638 |
0.05 |
Como
ha podido apreciarse, no existen diferencias significativas en los resultados de
los promedios de las Tensiones Arteriales de ambos grupos. Un indicador muy
elocuente que aporta una mejor visión de lo anteriormente expuesto, lo
constituyen las cifras de TA promedio: (1) la TAD con 86.66 mmHg en el Grupo Estudio (GE) y 88.76 mmHg en el
Grupo Control (GC); (2) la
TAS con 136.34 mmHg (GE) y 140.37
mmHg (GC) Y (3) la TAM con 103.23 mmHg (GE) y 105.96 mmHg (GC).
Gráfica.1 Comparación de los valores de TAS,
TAD y TAM por el grupo experimental y el
Grupo de
control, antes de iniciada la intervención.
Seguidamente
podrán ser apreciados los resultados del grupo experimental, en las mediciones
de TA aplicadas antes y después de la
intervención.
Tabla.5 Resultados del grupo experimental para las
comparaciones aplicadas antes y después en la TAS, TAD y TAM.
var |
2
tailed P |
N
Sig |
|
X1 |
0.002 |
0.05 |
|
X2 |
0.005 |
0.05 |
|
X3 |
0.003 |
0.05 |
Una
vez concluidos los seis meses de tratamiento son notables las diferencias. La
mayoría de los pacientes evidenciaron disminuciones de sus cifras de TA.
Manifestando un descenso de 6.59mmHg en
la TAD (de
86.66mmHg al inicio hasta llegar 80.07mmHg a los seis meses de iniciado el tratamiento); de
9.93mmHg en la TAS(de 136.34 mmHg a 126.41 mmHg) y de 7.71 mmHg en
la TAM (de 103.23
mmHg a 95.52 mmHg).
Diferencias que pueden apreciarse en la siguiente gráfica.
Gráfica.2
Comportamiento de las TA promedio en el Grupo Experimental antes y después del
tratamiento.

La
OMS
estima que una disminución de 2 mmHg en
la TAM produce una
reducción de 6% en la mortalidad anual por accidentes cerebrovasculares, 4% para
cardiovasculares y 3% para otras causas (2). Según el JNC 7 Report la dimiunción de
la TAS en 5 mmHg reduce la mortalidad por IMA 14%,9% enfermedad cerebrovacular y 7 % otras. Contrariamente por cada 10 mmHg de TAD y 20 mmHg de TAS se
duplica la mortalidad por infarto miocardico agudo
(1).
Hay
referencia de un estudio en Cuba, se trata de un proyecto global en Cienfuegos
con tratamiento no farmacológico, que logro reducir la TAM de una población después de 4 años
aproximadamente en 3.5 mmHg pudiendo lograrse
disminuciones de 9% para enfermedades cerebrovasculares, 6% las cardiovasculares
y 4-5% para muerte por otras causas (2)
Si
tomamos en consideración estas cifras y lo llevamos en forma proporcional a
nuestro estudio, suponemos que con esta reducción de las cifras de TAM en 7,71
mmHg de mercurio lograríamos disminuir la mortalidad
por enfermedades cerebrovasculares en nuestra población hipertensa en un 19.8%,
por enfermedad cardiovascular en un 13.2% y en otras causas aproximadamente en
8.81%.
Sin
embargo, para hacer más preciso estos resultados es importante que sean
desglosadas las cifras promedio de TA por estadíos de la enfermedad. Para los
pacientes que se encontraban en el estadío 1 de la enfermedad también hubo
disminuciones notables así como para los del estadío 2.
Como
se observa en la siguiente gráfica, para el Estadío 1 de la enfermedad, las TA denotaron disminuciones a
los 6 meses de tratamiento: de 85.65 mmHg a 79.66
mmHg para la TAD; de 133.62 mmHg a 123.68 mmHg para
la TAS y de 101.64
mmHg a 94.34 mmHg para
la TAM. De
forma similar se comportaron los resultados para el Estadío 2 con disminuciones
de 89.58 mmHg a 81.25 mmHg
para la TAD; de
144.17 mmHg a 134.25 mmHg
para la TAS y por
último de 107.78 mmHg a 198.92 mmHg para la
TAM.
Gráfica.3 Comportamiento de las TA promedio en el Grupo Experimental antes y después del tratamiento, en los Estadíos
1 y 2 de la HTA.

Otro
de los factores que habla a favor de la efectividad de la Terapia Floral, lo constituyó
la reducción del tratamiento farmacológico. El
comportamiento de los mismos se refiere en la siguiente
tabla.
Tabla.5
Comparación del número de pacientes que se le reduce, mantiene o suspende la medicación farmacológica con
relación al inicio del tratamiento en el Grupo
Experimental
|
Grupo
de Medicamentos |
Inicio
|
Reduce
|
Mantiene |
Suspende |
|
Anticálcico |
2
|
1
(50%) |
1
(50%) |
0 |
|
Diurético
|
17 |
7
(41.1%) |
8
(47.1%) |
2
(11.8%) |
|
IECA |
7 |
6
(85.7%) |
1
(14.3%) |
0 |
|
Sedantes |
10 |
4
(40%) |
0
|
6
(60%) |
|
Beta-bloqueadores |
11 |
4
(36.3%) |
5
(45.5%) |
2
(18.2%) |
Al
observar la tabla encontramos 3 cifras que saltan a la vista. Sin lugar a dudas
puede afirmarse que la mayor disminución de medicamentos ocurrió en el grupo de
los sedantes, donde el 60% de los tratamientos fueron suspendidos, se logro
reducir el 40% restante al detectar en los pacientes
notables mejorías en esta área y por tanto ningún paciente necesito mantener el
tratamiento con los mismos. Le sigue el IECA con un 85.7% de reducciones en los
tratamientos. Es importante señalar que estas reducciones, a pesar de
corresponder a un gran numero de pacientes, no se realizaron en grandes dosis de
medicamentos, consideramos las reducciones desde ½ tableta diaria hasta 3
tabletas en algunos casos. Los Diuréticos y los Beta-bloqueadores con 41% y 36%
respectivamente constituyen los restantes medicamentos que permitieron ser
reducidos.
Un
último elemento que para estas comparaciones resulta muy esclarecedor lo
constituye la respuesta al tratamiento, donde el 77.41% de los pacientes
presentan una Buena respuesta y el 22.59% restante se comportan de forma
Regular. En este grupo no se presentaron Malas respuestas al
tratamiento.
Gráfica.4
Respuesta al tratamiento de los pacientes del Grupo Experimental después del
tratamiento

Otro
momento en la comparación de los resultados, lo constituyó el análisis del grupo
de control antes de realizar y una
vez concluida la intervención en el grupo experimental.
Tabla
.7 Resultados del grupo control para las
comparaciones de la
TAD, TAS y TAM aplicadas antes y después.
|
var
|
2
tailed P |
N
Sig |
|
X1 |
0.620 |
0.05 |
|
X2 |
0.500 |
0.05 |
|
X3 |
0.444 |
0.05 |
Los
resultados que de aquí se obtuvieron muestran, que si bien las TAD, TAS y TAM
mostraron disminuciones de 88.76 mmHg a 88.51 mmHg; de 140.37 mmHg a 139.56
mmHg y de 105.93 mmHg a
105.53 mmHg respectivamente, estas no son lo
suficientemente significativas.
Gráfica.5
Comportamiento de lo promedio de TAD; TAS Y TAM en el Grupo Control antes y después del tratamiento

De
igual manera ocurrió en la distribución de las TA por estadíos de la enfermedad.
Para los pacientes pertenecientes al Estadío 1 la TAD tendió a incrementarse levemente de
84.63 mmHg a 85.21 mmHg, al
igual que la TAM
de 100.82 mmHg a 101.16 mmHg
y la TAS baja de
133.19 mmHg a 133.04 mmHg.
En el Estadío 2 existen leves descensos de 89.79 mmHg
a 88 mmHg para la TAD, de 143.96 mmHg a 142.52 mmHg para
la TAS y por
último de 107.85 mmHg a 106.17 mmHg para la
TAM.
Gráfica.6 Comportamiento de las TA promedio en el Grupo Control antes y después del tratamiento, en los Estadíos
1 y 2 de la HTA

El comportamiento de los medicamentos tendió a
mantenerse y hubo muy pocas variaciones en los tratamietos, como puede apreciarse en la siguiente
tabla.
Tabla8.
Comparación del número de pacientes que se le reduce, mantiene o suspende la medicación farmacológica con
relación al inicio del tratamiento en el Grupo Control.
|
Grupo
de Medicamentos |
Inicio
|
Reduce
|
Mantiene |
Aumentos |
|
Anticálcico |
6 |
0 |
6
(100%) |
0 |
|
Metildopa |
2 |
0 |
2
(100%) |
0 |
|
Diurético
|
16 |
0 |
16
(84.2 %) |
3
(15.7%) |
|
IECA |
5 |
0 |
5
(100%) |
0 |
|
Sedantes |
12 |
3
(25%) |
9
(75 %) |
0 |
|
Beta-bloqueadores |
10 |
0 |
10
(100%) |
0 |
Si
analizamos detenidamente, podemos apreciar una ligera disminución en el grupo de
los sedantes, lo atribuimos al efecto placebo, que puede mejorar los síntomas de
una enfermedad o simular el efecto de un fármaco hasta en un 30 o 40% de los
pacientes tratados. (30)
La
respuesta al tratamiento de los pacientes del Grupo Control en el período de
seis meses que duró la intervención puede ser evaluada de Regular de forma
general, categoría donde se incluye el 77.41% de los pacientes y el restante
19.34% se distribuye a partes iguales entre las categorías buena y mala. Se muestra en el siguiente
grafico:
Gráfica.7
Respuesta al tratamiento de los pacientes del grupo control a los 6 meses del tratamiento.

Por
último, son analizados los resultados obtenidos entre ambos grupos al finalizar
la intervención, tras seis meses de tratamiento. Para corroborar que los cambios
apreciados en el Grupo Estudio se produjeron debido a la introducción de la
terapia floral y a ningún otro factor. Los resultados estadísticos de las
comparaciones pueden ser apreciados en la tabla siguiente.
Tabla.9
Comparación final de las cifras de TAD ,TAS y TAM entre
los grupos experimental y control a los 6 meses de
tratamiento
|
var |
2
tailed-P |
N
Sig |
|
X1 |
0.000 |
0.05 |
|
X2 |
0.000 |
0.05 |
|
X3 |
0.000 |
0.05 |
Los
resultados obtenidos refieren que existen diferencias significativas entre ambos
grupos, apreciables en los valores finales de los distintos promedios grupales
de TA al culminar la intervención. La TAD es de 80.07 mmHg en el Grupo Experimental por 88.51 mmHg en el Grupo Control, de 126.41 mmHg por 139.56 mmHg
la TAS y de 95.52
mmHg por 105.53 mmHg
la TAM para los
grupos experimental y de control respectivamente.
Gráfica. 8
Comparación de los resultados obtenidos por el grupo experimental y el grupo de
control, tras 6 meses de intervención
 Como
un dato cualitativo que puede constituir una evidencia clara de la efectividad
del tratamiento con esencias florales, se presentan las curvas de evolución de
la TAD, TAS y TAM
de ambos grupos durante los seis meses. Los resultados son tomados de los
promedios mensuales de las distintas de TA para los grupos
estudiados.
Gráfica.
9 Evolución de la
TAD en ambos grupos a los largo del tratamiento

Gráfica.10 Evolución de la TAS en ambos grupos a los largo del
tratamiento

Gráfico.11
Evolución de la
TAM en ambos grupos a los largo del tratamiento

Como
se ha podido apreciar en las distintas comparaciones de las TAD, TAS y TAM para
los grupos experimental y de control, las curvas del grupo experimental
demuestran descensos notables de la cifras tensionales. Indudablemente debido a
la acción de las esencias florales en el tratamiento. Se ha venido observando en
las anteriores graficas el aumento ligero de las cifras de TAD, TAS, y TAM una
vez rebasado el segundo mes del tratamiento en el grupo experimental. Es
atribuible a la disminución de los tratamientos medicamentosos a aquellos
pacientes que tuvieron cifras óptimas de tensión arterial. Es interesante
señalar además, que es muy frecuente alrededor de los 3 meses de tratamiento con
terapia floral que se produzca, después de la mejoría inicial en ascenso, una
meseta o no progresión (29). Por lo que fueron necesarios algunos reajustes en
el tratamiento.
También
se presentaron en el grupo placebo algunos en las cifras de TA alrededor de los
2-3 meses que se corresponden al intento de disminución de medicamentos hipotensores en aquellos con tensiones óptimas, o sea, con
disminuciones importantes de la TA. Estas disminuciones no pudieron
mantenerse por los ascensos que se produjeron en la TA en este grupo placebo. En aquellos
pacientes que a pesar de estar con tratamiento con placebo se produjo una
aparente mejoría podemos explicarlo además
del efecto placebo por la regresión a la median (30) ya que se le hizo un
seguimiento estrecho y control periódico de este parámetro. Aun se puede ser más
específico y observar los distintos resultados por estadíos de la enfermedad,
que se resumen en el siguiente gráfico.
Gráfica.12 Evolución de los pacientes de Estadío1 de
la TAD, TAS y TAM
en ambos grupos a los largo del tratamiento.

Gráfica.13 Evolución de los pacientes de Estadío2 de
la TAD, TAS y TAM
en ambos grupos a los largo del tratamiento

En
las anteriores gráficas se observa la diferencia en la evolución entre ambos
grupos para los estadíos 1 y
2.También aquí se aprecia el aumento ligero de las cifras de TAD, TAS y TAM
una vez rebasado el segundo mes del tratamiento en el grupo experimental. Es
atribuible a la disminución de los tratamientos medicamentosos a aquellos
pacientes que mantuvieron cifras óptimas de TA en ambos grupos, como ya se
explicó anteriormente.
Conclusiones
Se
constataron transformaciones benéficas en los pacientes con hipertensión
arterial que recibieron la influencia interventiva de
las esencias florales de Bach.
Se comprobó
una tendencia general a la disminución de las TAD, TAS y TAM en el grupo
experimental, así como la reducción o supresión de los tratamientos
farmacológicos en la mayoría de los pacientes pertenecientes a este
grupo.
La efectividad de la intervención
demostró que sus resultados positivos en la disminución significativa de las
cifras de TA, no solo incluye la categoría diagnóstica general, sino que fue
sumamente beneficiosa para los estadíos de la enfermedad estudiados.
Recomendaciones
1.
Gestionar
la autorización y/o legalización de ensayos clínicos en esta área de trabajo
para probar la eficacia terapéutica de las esencias florales.
2.
Brindar
información sobre la
Terapia Floral y su utilidad en el diagnóstico y tratamiento de
enfermedades tanto agudas como crónicas con el fin de lograr la incorporación de
nuevos profesionales a la aplicación de esta modalidad
terapéutica.
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