Tratamiento de la
osteoartritis con esencias florales de Bach 
Autoras:[1]
Dra. Saira
Rivas Suárez
Dra. Mónica
Dueñas Romeu
Resumen
Se realizó un estudio
preexperimental prospectivo de 14 pacientes, diagnosticados con osteoartritis
que asistieron a la consulta de Reumatología del Policlínico “José Ramón León
Acosta”, de la ciudad de Santa Clara, en el período comprendido de abril a junio
del 2002.
A los mismos se le puso tratamiento con esencias florales de Bach por vía oral. Para
lo cual nos basamos en las características individuales, en combinación con un
tratamiento local con crema sobre la articulación afectada. Esta última
prescripción se basó en la utilización de patrones transpersonales. Se encontró
una respuesta muy favorable al tratamiento pues un 64 % de los que lo recibieron
obtuvieron un alivio total de los síntomas, el dolor fue el síntoma que a mejor
y más rápido respondió, desapareciendo en 13 de los 14 pacientes estudiados.
También mejoró la actitud de los pacientes
ante el mismo. Del resto de los pacientes se consideró mejorado que si bien no tenían dolor si mantuvieron
otros síntomas. Solo un paciente se mantuvo igual después del tratamiento.
Introducción
La osteoartritis, conocida también como enfermedad
articular degenerativa, es la enfermedad reumática más común. Además del hombre,
casi todos los vertebrados padecen artrosis, incluso las marsopas, las ballenas
y los antiguos habitantes
terrestres.(1)
Con gran frecuencia encontramos en el consultorio médico de
familia la asistencia de numerosos pacientes con patologías articulares, dentro
de ellas, la
Osteoartritis (OA) constituye la causa más común de dolor e
incapacidad de grado variable, si bien no es una patología que ponga en peligro
la vida del paciente, si produce un deterioro de la calidad de la misma debido
al dolor y a la pérdida de movilidad. Por lo progresivo e intermitente de su
curso, puede llegar a causar incapacidad extrema. Las consecuencias negativas en
las actividades y en la salud mental y física son notables independientemente de
la edad, nivel educativo o sexo. Sólo las enfermedades cardíacas tienen mayores
repercusiones en el trabajo. El cinco por ciento de aquellos que dejan de
trabajar, lo hacen debido a la artrosis. Salvo que sea aliviada mediante
medicación o corregida por cirugía, la artrosis avanzada puede obligar al
paciente a renunciar incluso a ciertas actividades de esfuerzo relativamente
bajo, como por ejemplo andar. La artrosis es también la primera causa de
cronicidad en la gente madura y supera a
la hipertensión arterial en un 20%.(2)
Si tenemos en cuenta que a
los 40 años, el 70% de todas las personas tendrá cambios artrósicos de mayor o
menor grado en las articulaciones que soportan carga y de estos solo menos de la
mitad presentan síntomas clínicos y que a partir de aquí a medida que la
población envejece aumenta su prevalencia, lo podemos considerar un problema de
salud serio a tener en cuenta. (2)
Como esta enfermedad se
acompaña de cambios degenerativos del cartílago articular y crecimiento óseo
hacia esta cavidad, no existe un tratamiento que cure la afección. Hasta el
momento ningún medicamento modifica el curso natural de la enfermedad, y además
de los síntomas incapacitantes reales se añade una sensación de angustia,
ansiedad y desesperanza del paciente ante la afección crónica inhabilitante. Por
lo que el tratamiento está orientado a
controlar los síntomas.
Se utilizan múltiples tratamientos para mitigar los
síntomas (3), dentro de los más clásicos están los tratamientos con
antinflamatorios no esteroideos, analgésicos y esteroides, de todos ellos se
necesitan grandes dosificaciones para tratamientos mantenidos por semanas o
meses que tienen un sin número de efectos colaterales, fundamentalmente
digestivos, además de estar contraindicados en patologías tan frecuentes en el
adulto como la
Hipertensión Arterial y la Diabetes Mellitus. Se han
utilizado además medicamentos muy novedosos pero costosos
Al conocer que existen esencias florales capaces de mejorar
síntomas somáticos como el dolor, la contractura y otros, característicos de
esta enfermedad, así como las maravillosas propiedades de las flores de actuar
sobre el estado emocional que en todo paciente con patología crónica es tan
importante, no solo por la poca esperanza en la curación, si no para adaptarse a
las nuevas situaciones que le impone su enfermedad, ha sido el motivo de la formulación del problema central de
esta investigación:
¿Es posible demostrar
la efectividad de la terapia floral en el tratamiento de pacientes con
Osteoartritis?
En concordancia con el problema planteado, se han trazado
los objetivos para la presente investigación.
Objetivo
General:
· Demostrar la
efectividad de la terapia floral en el tratamiento de pacientes con
Osteoartritis.
Objetivos
Específicos
1. Demostrar la efectividad de la
asociación de cremas tópicas con Patrones Transpersonales y el tratamiento
personalizado, con esencias florales de
Bach en el tratamiento de pacientes con Osteoartritis.
2. Determinar sobre cuales
síntomas tuvo mayor efectividad el tratamiento con esencias florales.
Para el caso del presente estudio, la
hipótesis propuesta fue la siguiente:
· Resulta efectiva la
terapia floral en el tratamiento de los pacientes con Osteoartritis.
Material y
métodos
Se realizó un estudio
preexperimental, prospectivo, en el
período comprendido de Abril a Junio del
2002 en el Policlínico José Ramón León
Acosta. El universo de trabajo está compuesto por 14 pacientes de ambos sexos (10 mujeres y 4
hombres) que asistieron a la consulta de Reumatología, donde se realizó el
diagnóstico de osteoartritis de diferentes articulaciones. Para el mismo se
utilizaron criterios radiológicos apoyados por el diagnostico clínico dado por el
reumatólogo.
Se incluyeron en el
estudio pacientes con osteoartritis
primaria o secundaria con crisis aguda o subaguda de dolor o inflamación
que hubiesen utilizado o no un tratamiento anterior.
Variables y su
operacionalización:
Como la sintomatología
más frecuente en esta patología es el
dolor, algo subjetivo y de difícil
cuantificación, pues está mediado por la individualidad de cada paciente, se
utilizó una escala visual del dolor. Este método consiste en darle al paciente
una escala del 0 al 10, y según su criterio le dio un valor numérico
del intervalo que correspondiente a la intensidad que para él tenia su dolor,
esto se realizó en todas las consultas. Esta escala se llevó a los
intervalos considerando que el dolor como:
Asintomático (0)
Ligero
(1-3)
Moderado(4-6)
Intenso(7-10)
Con el objetivo de
cuantificar de otra forma este y otros
síntomas utilizamos una metodología del
Colegio Americano de Reumatología .(17,18) Se tomaron en cuenta tres aspectos
fundamentales:
· Dolor: Se mide el grado de
dolor del paciente al movimiento pasivo y a la palpación de la articulación, con
una presión suficiente hasta que el lecho ungueal blanquee, aproximadamente
5,2 kg
/cm2 y se dan los siguientes valores:
0= Ausencia de dolor al
movimiento o la palpación.
1=El paciente se queja de
dolor.
2=El paciente se queja de
dolor y muestra expresión del dolor.
3=Expresión de dolor y
reacción de defensa(retirada de la articulación afectada).
· Tumefacción: Aumento de
volumen de la articulación. Se le dan los siguientes
valores.
0=Ausencia de
tumefacción.
1=Leve, aquella detectada
por la palpación.
2=Moderada, tumefacción
visible conservando los contornos normales de la
articulación.
3=Severa cuando la
tumefacción compromete mas allá de la articulación.
· Limitación funcional: Se
realiza un estimado global de la perdida de los movimientos normales de la
articulación. Se utiliza la escala siguiente:
0=Normal
1=Pérdida menor del
10%
2=Pérdida del 10
–19%
3=Pérdida del
20-49%
4=Pérdida del
50-99%
5=Pérdida del
100%
Esta valoración se realizó
en cada consulta semanal, a los 15 días y al mes. También se tomaron como
referencia otros aspectos del cuadro clínico como los signos inflamatorios
locales (calor y rubor en la zona afectada), la contractura periarticular,
(tensión de los músculos alrededor de la articulación) y la rigidez matinal, (dificultad al inicio de
la actividad en horas de la mañana o después de largos periodos de
reposo).
Además se llevó a cabo una
evaluación de la respuesta al tratamiento a los 15 días y al mes tomando en
cuenta los siguientes parámetros[3] :
· Asintomático: Paciente que
se sintió bien después del tratamiento y quedó satisfecho con el mismo,
experimentando un completo alivio del dolor, y buena función articular.
· Mejorado: Paciente que
después del tratamiento alivió el dolor al examen físico pero mantuvo rigidez,
limitación al movimiento u otro síntoma.
· Igual: No se modificó el
cuadro clínico.
· Peor: Cuando los síntomas se
exacerbaron.
Para poner el tratamiento se
realizó una caracterización individual en la consulta inicial según lo cual basamos el tratamiento oral, aunque en algunos pacientes se le adicionó
esencias que no eran caracterológicas sino transpersonales en ese momento pero
dada la intensidad de los síntomas somáticos pensamos podrían ayudar. Las gotas
se prescribieron de 4
a 6 veces al día sublingual según las características
individuales. A este tratamiento que vamos a llamar general le adicionamos un
tratamiento local con una crema. Para la indicación de la misma se tuvo en
cuenta las características de los síntomas de la patología tratada; se hizo un esquema con 3 esencias
principales:
-Elm
-Willow
-Rock
Water
A cada crema individual se
le añadieron otras esencias según las características de cada caso: Vervain o
Impatiens si presentaba síntomas flogísticos agudos; Star of Bethlehem si
existía un trauma reciente o antiguo relacionado con la lesión; Larch en los
casos de incapacidad; se utilizaron otras esencias según la localización del
dolor y la zona cutánea correspondientes en el esquema de Kramer-Wild[4]: Water Violet,
Pine, Walnut, Centaury, etc. Se indicó la aplicación de la crema 2 veces al día
en la zona dañada.(13,16,19)
El tratamiento se evaluó a
la semana de iniciado y se le realizaron algunos cambios en dependencia de la
respuesta al mismo.
Los datos fueron
recolectados en un formulario elaborado para ese fin, se incluyó una breve revisión de las
Historias Clínicas individuales, datos personales, sintomatología actual y
examen físico(con los signos clínicos más importantes y el resultado de las
escalas de valoración del daño
articular), además se incluyó el tratamiento floral y la evolución en cada
consulta.
En general el seguimiento se
realizó de la forma siguiente:
Consulta
inicial:
-Evaluación clínica
(aplicación de la escala visual del dolor, determinación del grado de dolor al
examen físico ,tumefacción, e impotencia funcional)
-Caracterización floral
individual.
-Indicación de tratamiento
floral general y tópico.
Segunda consulta:
(1
semana)
-Evaluación
clínica.
-Adecuación del tratamiento
según respuesta.
Tercera
consulta:
(15 días)
-Valoración con
reumatología.
-Evaluación de la respuesta
al tratamiento.
Cuarta
consulta:
(1 mes)
-Evaluación
clínica
-Evaluación final de la respuesta al
tratamiento.
Los datos fueron llevados a
tablas confeccionados al efecto. Para el análisis estadístico se utilizaron
métodos descriptivos, como frecuencias absolutas y
porcientos.
Análisis de los
resultados
Iniciamos el análisis de los resultados con la descripción
de las características generales de la población estudiada. Se analizó la
distribución de los pacientes según edad
y sexo lo cual aparece plasmado en la
Tabla 1.

Encontramos que el
sexo más afectado fue el femenino, para un 71.3% de los pacientes examinados. El
grupo etáreo más afectado fue el de más de 64 años; con un 50% del total de
pacientes. Este resultado es explicable por la relación de la edad con la
progresión de la enfermedad. Resultados similares encontramos en la bibliografía
consultada.

La tabla 2 muestra los tipos de Osteoartritis. En el mismo
prevaleció la causa secundaria de artrosis, para un 64.29 %. Dentro de estas,
los traumatismos, las deformidades ortopédicas, y la condrocarcinosis fueron las
encontradas.

Se describen las articulaciones más afectadas en la muestra
(Tabla 3) Estas fueron: la rodilla (21.43%),
columna cervical (21.43%) y las
articulaciones interfalángicas distales (21.43).% Coincidiendo estas con
estudios encontrados en la bibliografía
consultada, al ser articulaciones con frecuente asiento de daño artrósico; la
rodilla soporta cargas mantenidas sobre todo en pacientes obesos y con
deformidades ortopédicas, también se afecta por traumatismos y enfermedades
generales, como la condrocarcinosis. Existe una tendencia generalizada a la
progresión de la enfermedad cervical referido por otros estudios y las
articulaciones de la mano responden a una OA primaria, siendo frecuente en mujeres de edad avanzada.
La tabla 4 refleja
un análisis que realizamos de la sintomatología más frecuente:
El primero de ellos y
presente en un 100% de los pacientes fue: el dolor y por el que asistieron a
consulta todos los pacientes del estudio.
Otro síntoma, como la rigidez matinal se presentó en el 50% de los
pacientes, ésta tiene la característica en la OA de ser de duración breve (no más de 15
min.) y mejora con ejercicios matutinos de flexibilización. La impotencia
funcional[5] fue observada en
7 pacientes. Este síntoma suele ser
secundario al dolor y solo en períodos avanzados de la enfermedad se produce por
un excesivo crecimiento óseo y gran destrucción del cartílago articular con la
falta total de lustre de la superficie;[6] en general la
impotencia funcional fue ligera. Aparecieron signos inflamatorios agudos en 6
pacientes. La contractura muscular también fue observada en el 50% de los
pacientes y comprobamos que es un síntoma muy frecuente sobre todo en los
músculos paravertebrales, siendo causa secundaria de dolor. La tumefacción de la
articulación fue casi nula, por lo que no lo tomamos como un síntoma de
importancia a señalar.
Luego de observar las características generales de los
pacientes enfermos, pasamos a analizar el comportamiento de la sintomatología
después de iniciado el tratamiento con las esencias florales. Como se explicó en
la metodología, se utilizó la combinación del tratamiento personalizado oral y
la aplicación local de cremas, aprovechando los beneficios que nos proporciona
cada forma de prescripción El
seguimiento fue realizado como se muestra en el gráfico 1 obtenido de la mejoría
de la sintomatología clínica.
Gráfico 1. Evolución de la sintomatología en los pacientes con tratamiento
floral

En la segunda consulta, 3
pacientes solamente mantenían el dolor, los signos inflamatorios y la
contractura muscular. Es importante
señalar la rápida remisión del
dolor, que en un inicio era
común para todos los pacientes y que en un tiempo relativamente breve de una
semana disminuyó a tan solo 3 con el
síntoma, considerándose un 78.57 % con remisión del mismo. Se aprecia como
gradualmente los pacientes van disminuyendo sus síntomas en las consultas
posteriores, sobre todo los ya mencionados. Creo que es válido señalar que estos
que han tenido mejor evolución se corresponden
con los de instalación mas
reciente y estrechamente relacionados con el dolor, ya que la contractura muscular y la inflamación
por si mismas pueden ser causa de dolor no directamente articular. Los síntomas
que respondieron mas lentamente: la rigidez articular y la impotencia
funcional corresponden a los de
instalación progresiva y de evolución crónica, que son, en el caso de
la OA, ligeros y
causados por la degeneración del cartílago articular y la proliferación del hueso subcondral, y que una vez
establecido el daño es casi imposible su recuperación, a pesar de su poca
intensidad.
Como el dolor constituyó el
síntoma de mejor y más rápida evolución, se le realizó un análisis mas
detallado, que se muestra en los gráficos siguientes (Gráfico 2 y
3)
El dolor es un síntoma subjetivo mediado por la
individualidad: la experiencia personal, el estado anímico, entre otros, por lo
que no solo tratamos de cuantificar cuan doloroso era la patología para cada
paciente al examen físico, sino que además tratamos de utilizar el criterio
individual de cada uno respecto a la
intensidad de su dolor (gráfico 2).
Gráfico 2:
Evolución del dolor en los pacientes con tratamiento floral según la
escala visual del dolor
Antes del tratamiento 9
pacientes consideraron su dolor como intenso, y 5 moderado. En la muestra
ninguno refirió su dolor como ligero. A la semana de tratamiento con terapia
floral, solo 3 pacientes refirieron dolor, representando el 21,43% del total de
pacientes. Al mes de tratamiento solo un paciente refirió dolor y este fue de
carácter intenso, para un 7.24%.
En el gráfico 3 se realiza
un análisis según los criterios del Colegio Americano de Reumatología, basado en
el examen físico.
Gráfico 3: :
Evolución del dolor en los pacientes con tratamiento floral según el
examen físico

En la consulta inicial, 6 pacientes presentaron dolor calificado como
3, e igual número de pacientes presentaron dolor calificado como 2, para un 42.86% respectivamente. A la semana de
tratamiento 8 pacientes (57,14%) no presentaban dolor y sí presentaron dolor 6
pacientes, para un (42.86%).A los 15 días de tratamiento el 85.71% no presentaba
dolor al movimiento o la palpación.
Al mes de tratamiento el
92.86% no tenían dolor al examen físico, solo un paciente se mantuvo con el
mismo, que sí mostró una muy ligera mejoría al pasar de un dolor
3 a uno de
intensidad 2.
Es interesante que a la
semana de tratamiento con las esencias florales solo 3 consideraron que tenían dolor, sin embargo al
examen físico encontramos 6 pacientes
con dolor, o sea que expresaron éste síntomas como menos intenso de lo que
realmente era. Es posible que el
tratamiento floral haya cambiado la actitud ante el mismo o le diera esperanza
en la mejoría y curación. Esto se debe que las flores trabajan en la compleja
unidad mental, emocional, física y espiritual, que es el ser
humano.
La respuesta al tratamiento
en la consulta final, fue especificada por articulaciones afectadas, encontrando
cierta diferencia en la respuesta de cada una, esto pudo ser causado por el
grado de daño articular subyacente, además de la función de cada articulación.
(Tabla 5)

La articulación cervical
tuvo muy buena respuesta, pues todos los pacientes estaban asintomáticos,
representando un 100% con evolución satisfactoria. En la última consulta la de
peor evolución fue la columna lumbosacra, donde los 2 pacientes tratados mantuvieron síntomas, a uno si le alivió el dolor, pero el otro se le mantuvo durante todo el tratamiento, a
pesar de las variaciones realizadas durante el seguimiento
clínico.
De forma general se obtuvo
al final del tratamiento con esencias florales 9 pacientes asintomáticos, para
un 64.3%, mejorados 4 pacientes, para un 28.6% y igual un paciente, para un
7.1%, y ninguno peor.
Conclusiones
· Es posible tratar con efectividad la
osteoartritis mediante el empleo de las esencias florales de Bach, asociando el
tratamiento caracterológico y la aplicación local de las
cremas.
· Se evidencia que los síntomas con mejor
respuesta al tratamiento fueron el dolor, la contractura muscular y los signos
flogísticos, que son los de instalación mas reciente.
· Se constata que la
sintomatología que remitió en casi la totalidad de los pacientes fue el
dolor.
· Se observa cierta tendencia
a ser diferente la respuesta al tratamiento según la localización, siendo la
columna cervical la de mejor evolución y
la columna lumbosacra la de peores
resultados.
Recomendaciones
1. Extender el uso de la Terapia floral en el tratamiento de
la osteoartritis como arsenal
terapéutico.
2. Ampliar el uso de la terapia floral al resto de las patologías
articulares; utilizando la combinación del tratamiento oral caracterológico y
local con cremas.
3. Realizar un trabajo mas amplio, con una muestra mayor y un
seguimiento mas largo para ver la evolución de los síntomas de instalación
crónica y la respuesta al tratamiento de cada una de las diferentes
articulaciones de forma individual.
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