Autora:
Dra. Leyda Díaz
Andrade [1]
Esta
es una experiencia muy interesante que muestra lo inocua que es la terapia
floral, ya que puede ser ingerida por mujeres embarazadas y niños muy pequeños.
Aunque la muestra utilizada fue muy reducida, creo que es interesante compartir
estos resultados ya que sientan un precedente para aquellas madres que, por
temores infundados, se niegan a darle las esencias florales a sus
niños.
En
el salón de primer año de vida del círculo infantil [2]
Los
lactantes no entran a horario completo, sino que van cubriendo determinados
períodos de tiempo hasta que llegan a completarlo. La ansiedad que produce esta
separación se manifiesta como un llanto continuo y es esta la señal que deben
ser recogidos y llevados a la casa. El indicador de adaptación, lo constituye la
medida en que van cubriendo cada vez mayores períodos de tiempo sin llorar.
Decidí
incorporar un tratamiento con Walnut en cuatro de los lactantes.[3]
La
entrada al salón, el primer día se produjo a las 8am. y los cuatro bebés del grupo testigo se
mantuvieron hasta a aproximadamente las 9am. Entre el segundo y quinto día se
mantuvieron hasta igual hora sin avances, quedando por medio los días seis y
siete que fue fin de semana. Entre el octavo y duodécimo día lograron llegar
hasta las 10am, con posterior interrupción del fin de semana.[4]
Por
otro lado, los cuatro bebés a los que le indiqué Walnut, comenzaron el primer
día y se mantuvieron sin dificultad en el salón hasta las 10am. Durante el
segundo y tercer día llegaron hasta las 11:30am. sin dificultades para las
actividades. Entre el cuarto y quinto día se mantuvieron hasta el almuerzo
-interrupción de fin de semana, donde siguieron ingiriendo las esencias-. El
noveno y décimo días se mantuvieron hasta las dos de la tarde y en los días once
al trece ya llegaron hasta las 4:30pm -interrupción de fin de semana- y
finalmente a partir del día dieciséis lograron mantenerse durante el tiempo
completo. Los observé durante los veintidós días restante que dura este período
de adaptación y no existió la alteración de ningún horario, asimilando acorde a
su desarrollo psicomotor, según el mese de vida.
Como
ha podido apreciarse los bebes que ingirieron Walnut requirieron veinte días
menos para adaptarse que los otros niños que no lo hicieron. Cabe señalar que,
aunque son pocos los casos, es efectivo el efecto de esta esencia para potenciar
la adaptación de los lactantes a las nuevas personas y situaciones con las que
van a entrar en contacto.