LAS ALERGIAS

Lic. Claudia Stern
Una alergia es una respuesta
excesiva por parte del sistema inmunológico a un agente externo; esta respuesta
se deriva de una causa interna.
En la actualidad se estima que un 15 por ciento de la
población padece este síndrome. El romance que en la estación primaveral
entablan las diversas especies vegetales de nuestro país, altera el paisaje de
campos y ciudades y lo convierten durante semanas, a veces meses, en un
continuo ir y venir de pólenes, que tienen en el viento a su principal
“celestino”. Nada tendríamos que criticar a este fenómeno necesario de la
naturaleza si no fuera porque perjudica a la salud y el bienestar de un
numeroso grupo de personas: los alérgicos al polen.
Prácticamente todos conocemos a algún familiar o amigo que
al llegar esta época siempre lleva varios paquetes de pañuelos de papel en el
bolsillo, estornuda sin parar, tose, llora y hasta parece ahogarse.
Pero también resultaría muy injusto si al hablar de alergia
no tuviéramos en cuenta a esos cientos de miles de personas hipersensibles
durante todo el año al polvo, a ciertos animales, alimentos, metales, y un
largo etcétera de elementos. No menos molestas que las del polen, aunque sí más
diversas, son las reacciones que estas sustancias provocan en el organismo:
desde las típicas conjuntivitis, hasta el asma, la rinitis, los eccemas, el
herpes o las urticarias con sus incómodos síntomas como estornudos, picazón,
dificultad para respirar, lesiones.
Lo más complicado del problema es que en muy pocos casos,
salvo si se evita el contacto con la causa, se puede prevenir la alergia. Eso
sí, se sabe que la herencia genética influye en el desarrollo de este problema;
que su mayor incidencia se produce en la primera, tercera y cuarta década de la
vida; y que en los países subdesarrollados se evidencian menos casos. También
se sabe que lo emocional es un importante factor interviniente.
LOS CULPABLES:
La mayor parte de las reacciones alérgicas se produce porque
el alergeno o sustancia ante la que ciertos individuos reaccionan, estimula la
producción de inmunoglobulina E (IgE) un anticuerpo que los alérgicos
desarrollan en mayor cantidad. A su vez, la IgE sensibiliza a ciertas células
de la circulación y a los tejidos, y cuando el alergeno vuelve a entrar en contacto
con el organismo, las células anteriormente sensibilizadas se rompen liberando,
principalmente, histamina. Esta sustancia, muy tóxica, es la responsable de las
reacciones inflamatorias agudas, que se producen entre quince o veinte minutos
después de la inhalación o el contacto: conjuntivitis, asma, rinitis,
urticaria...
Por el contrario, en la alergia a los metales, cosméticos,
gomas, látex, etcétera, más tardía en sus efectos, no interviene la
inmunoglobulina E. En estos casos, los alergenos dan lugar a eccemas de
contacto motivados por la interacción de ciertas células.
DIVERSOS TIPOS DE ALERGIAS
Dermatitis de contacto
Pomadas, cosméticos, algunos metales, ropas, productos de
limpieza (como ciertos jabones o suavizantes para la ropa), harinas, barnices,
plantas, alimentos son un sinfín de sustancias que en los individuos alérgicos
a ellas provocan eccemas, dermatitis e irritaciones únicamente en la zona de la
piel con la que estén contactando. Sin embargo, hay que tener en cuenta que si
un esmalte para uñas produce reacción, no sólo lo hará en la uña y los
alrededores, sino también en las áreas del cuerpo que rocemos con esta parte
del dedo.
En el caso concreto de los cosméticos, quizás uno de los
factores que más preocupa a las mujeres, la alergia está motivada por los
perfumes, las tinturas y los conservantes que contienen. No todos los productos
presentes en el mercado incluyen la fórmula utilizada en su composición, lo que
dificulta al especialista la identificación del elemento causante de la
respuesta alérgica. Eso explica la importancia que tienen para este grupo de
personas las firmas cosméticas que disponen de líneas hipoalergénicas.
Por lo que se refiere a la prevención, la única
recomendación válida consiste en evitar el alergeno una vez conocida la causa
del eccema. Cuando por determinadas razones, sobre todo laborales o de higiene,
resulte imposible, entonces se deberán proteger las manos con unos guantes, de
hilo en el caso de ser también alérgico al látex. Por cierto, que este material,
muy empleado en la industria actual, también provoca reacciones alérgicas, a
veces muy complicadas debido a sus connotaciones: por ejemplo, no podrán
utilizar preservativos quienes las padezcan.
Alergia por inhalación de polvo, polen, hongos o pelos de
animales.
Provocan, principalmente, enfermedades como rinitis o
inflamación de la nariz, con picazón y abundante secreción; conjuntivitis o
irritación de la conjuntiva; y asma o contracción del músculo bronquial, lo que
dificulta la respiración y crea la sensación de fatiga y de ahogo. En casos
serios deberá consultarse al médico quien será el que decida la conveniencia de
administrar al paciente fármacos específicos para una lesión concreta,
antihistamínicos que disminuyan y neutralicen la reacción alérgica, o una
vacuna. Esta última tiene como finalidad reducir la sensibilidad del individuo
al alérgeno.
En el primer caso, el causante de la alergia no es el polvo
doméstico en sí, sino unos de sus componentes, los ácaros. Se trata de unos
parásitos microscópicos a los que les gusta alimentarse de escamas humanas, y
ningún lugar de la casa les ofrece tantas como los colchones y la ropa de cama
en general. Se suelen desarrollar en primavera y en otoño.
Evitar que los ácaros aniden en nuestro hogar y que se
reproduzcan pasa por lavar las sábanas con frecuencia; reducir el uso de
alfombras y muebles susceptibles de acumular mayor cantidad de polvo; realizar
una limpieza profunda de la casa, mejor con aspiradora que con plumero o
escobillón.
Últimamente se han observado casos curiosos de alergia:
algunas mujeres presentan un cuadro de asma al pelar determinadas verduras. Sin
embargo, no reaccionan de forma extraña cuando comen ese mismo alimento.
Los hongos o mohos necesitan una determinada humedad y
temperatura cálida para desarrollarse. El baño, las bibliotecas, la cocina, los
aparatos de aire acondicionado, los placares de ropa y el calzado, los jardines
y las macetas son sus hábitat preferidos.
En lo que respecta al polen, poco se puede hacer para esquivar
sus efectos, a no ser que el alérgico primaveral use una escafandra durante
todo el día o no salga de su casa. Sin embargo, se han descrito algunas medidas
menos drásticas que resultan efectivas para disminuir los síntomas:
• Si se viaja en coche, hacerlo con las ventanillas
cerradas.
• No ir al campo en época de polinización, mucho menos si
hay viento.
• Utilizar humidificadores y pulverizar el ambiente para que
el exceso de humedad deposite el polen en el suelo.
Alergia a los animales.
Es al mismo tiempo la más fácil y la más difícil de
resolver, pues bastaría con deshacerse del perro, gato o hámster para evitar
tanto las reacciones por inhalación, como la posible urticaria y la dermatitis.
Sólo estaría indicada la vacuna en los profesionales de laboratorio o los
veterinarios que no puedan evitar el contacto.
Alergias por consumo de alimentos y/o medicamentos.
Pueden dar lugar, por un lado, a problemas de piel como
urticarias, eccemas y asma bronquial y, por otro, a trastornos digestivos y
diarreas.
Los alimentos provocan reacciones alérgicas, bien por sí
mismos o por los conservantes y colorantes que incluyen. Además, algunos
contienen histamina y precipitan su liberación en el organismo. Una alergia de
este tipo suele ser más frecuente durante la infancia (a la leche de vaca, al
huevo, a los frutos secos, al pescado o a algunas frutas), por lo que la ayuda
familiar es fundamental para conocer con exactitud la causa y prescindir del
alimento concreto.
En cuanto a los medicamentos, los analgésicos y la
penicilina son los que causan mayor número de reacciones negativas. Los
trastornos no deben volver a repetirse una vez que se haya identificado la
sustancia responsable. Bastará con sustituir un fármaco por otro de idénticas
indicaciones, pero con diferente composición; y si después de tomar un
medicamento siente síntomas extraños, deberá acudir de inmediato al alergólogo
con el prospecto en el bolsillo.
Alergia por picadura de insectos.
Las consecuencias de una simple picadura de avispa, abeja u
hormiga roja en un individuo alérgico pueden ser muy graves: desde urticaria
generalizada, náuseas y vómitos, hasta lo que los especialistas denominan
«shock anafiláctico», que consiste en el descenso de la presión arterial y una
crisis de asma con importantes dificultades respiratorias. Una reacción de este
tipo requiere urgente atención médica, pues puede provocar la muerte del
individuo. En el caso de que la alergia sea local y leve, el tratamiento
inicial consistirá en la aplicación de hielo, amoníaco y guardar reposo.
El Dr. Bartolomé Beltrán elaboró en España un DECÁLOGO DEL
ALÉRGICO
- No
abrigarse excesivamente.
- La
ducha o el baño debe ser frecuente, con una buena hidratación de la piel.
- Los
muebles de la casa serán los indispensables y lo más sencillos posible
para que no acumulen polvo, las cortinas, las bibliotecas y los muñecos de
los pequeños pueden acumular polvo que es perjudicial para los alérgicos.
- La
ventilación de la casa es fundamental para evitar el viciamiento del aire.
- En
la limpieza de las habitaciones, utilizar un paño húmedo o la aspiradora.
- Practicar
deportes, excepto los alérgicos al polen en primavera.
- Se
recomienda la natación a los enfermos asmáticos.
- No
es aconsejable que los alérgicos convivan con animales domésticos.
- Huir
de los lugares excesivamente llenos de gente, caso de discotecas, pubes o
similares.
- Mantener
el contacto con la naturaleza y desarrollar actividades al aire libre,
salvo en caso de alergia al polen.
Veamos las alergias desde otro
aspecto:
¿Qué producen?: todas provocan
picazón. En la urticaria el prurito viene acompañado de placas rojas levemente
elevadas, pudiendo causar hinchazón en el rostro y en la boca. La dermatitis de
contacto desencadena enrojecimiento y ampollas. Después que aparece un herpes
produce ardor y rubor en la zona, luego pequeñas ampollas agrupadas que se
revientan y producen lesiones muy dolorosas.
Si el prurito persiste por más
de cuatro horas, consulte con un médico dermatólogo, para evitar mayores
complicaciones. Además de identificar la dolencia y determinar el tratamiento,
el médico va a orientarlo para encontrar los agentes causantes y procurar los
cuidados necesarios para cada tipo de reacción. El herpes es transmisible a
través de contacto oral, o sexual.
Las causas emocionales, que
actúan como verdaderos “venenos psíquicos” suelen ser ansiedad, nerviosismo,
irritación, dificultad para expresar los sentimientos, hostilidad con uno
mismo, culpa, auto-rechazo, necesidad de estar a la defensiva y mantener a los
otros a distancia, falta de autoestima, represión de impulsos agresivos,
tensión sexual, dependencia afectiva, sentimiento de frustración o pérdida,
depresión.
Las víctimas predilectas de las
alergias son las personas de tipo taciturno, intolerante, sugestionable o
personalidades soberbias y orgullosas que tienden a aislarse de los demás
(éstas últimas acostumbran a desarrollar dermatitis de contacto).
Por otro lado, las emociones
que curan son la serenidad, el optimismo, la pureza interior, la libertad, la
autoestima, la confianza en uno mismo, el amor y la sociabilidad.
Los remedios florales, por
su función armonizadora de las emociones y sentimientos que se encuentran en
desequilibrio, pueden ser de gran ayuda para las personas que padecen de
alergias diversas.
Sugerencias florales:
Flores de Bach:
Walnut para equilibrar la hipersensibilidad y proteger al
cuerpo de factores irritativos externos
Beech porque confiere tolerancia, teniendo en cuenta que
toda alergia es un tipo de “intolerancia”.
Water Violet se recomienda en casos de dermatitis y eccemas, ya
que las personas de este tipo tienen dificultades en relación al contacto.
Heather para que la alergia no funcione como
beneficio secundario y la persona busque de esa manera convertirse en el centro
de atención de la casa.
La Crema Bach, compuesta
por Rescue Remedy y Crab Apple en uso tópico alivia el prurito
eliminando los efectos de las toxinas emocionales y de las creencias negativas
que se somatizan en forma de alergia.
Flores de California:
Pansy, equilibra las emociones que favorecen la aparición
del herpes. Elimina toxinas del cuerpo. Es efectiva para aliviar pruritos
dolorosos relacionados con lesiones de resfríos o virosis. Confiere resistencia
para cualquier persona que se siente vulnerable, sensible o susceptible a
enfermedades virales frecuentes. Equilibra el sistema inmunitario. Da coraje,
fuerza, resistencia y el deseo de superar las enfermedades.
Green Rose para la así llamada “fiebre de heno” o rinitis
alérgica. Es buena cuando ha habido
represiones en el aspecto psico-espiritual en la infancia que luego se ha
manifestado como una condición alérgica, como asma, cefaleas de tipo migrañoso,
úlceras y colitis. Sana traumas del pasado localizados en el chakra cardíaco
que bloquean la posibilidad de desarrollo espiritual. Para los resentidos e
intolerantes, que se apartan de los demás debido a su imposibilidad de
comunicarse, sólo aceptando su propia manera de pensar. Ayuda a ser más
extrovertido y aceptar las opiniones de los demás.
Self Heal convoca al curador interno, eleva la auto estima y da
fuerza para creer en la capacidad de uno mismo para curarse en vez de esperar
que esto provenga solamente desde el exterior. Estimula los poderes
autocurativos, especialmente a nivel celular.
Borage para dar coraje y optimismo, para no descorazonarse y
elevar el estado de ánimo cuando uno siente que la adversidad le puede ganar,
por eso es muy útil después de una enfermedad, para acelerar la mejoría.
Echinacea es útil en enfermedades de la inmunidad, fortalece el
sentido de identidad y engendra un sentimiento de integridad.
Chamomile como esencia floral solar, ayuda a aliviar
problemas emocionales y suavizar enojo y conflicto para sacar a la superficie
la mejor disposición. Para las personas irritables, cambiantes, impacientes y
ansiosos. Alivia y corta con la acumulación de nervios durante el día, que
luego deriva en insomnio o pesadillas. Alivia malestares estomacales e
irritación, restableciendo un buen equilibrio de calma y serenidad.
Snapdragon es para personas con fuerza y gran caudal
energético que es mal usado a través de la crítica y la agresión. Esta esencia
ayuda a redirigir la energía aflojando tensiones y teniendo una expresión más
creativa.
Stinging Nettle para personas frías y enojadas, con tendencia a la crueldad,
tal vez por sentirse heridas por los demás. Ayuda a expresar y aflojar el enojo
para poder relacionarse más abiertamente con otros. De este modo limpia a la
persona de las toxinas internas y reduce el estrés, reestableciendo el
equilibrio.
Físicamente cura irritaciones e inflamaciones
nerviosas, urticaria, eczema, alergias.
Saint John’s Wort Para perturbaciones en el sueño, enuresis, transpiración nocturna,
miedos, alergias, temores ocultos, pesadillas. Se usa mucho con niños. En crema
para piel delicada y quemaduras. Equilibra
y protege.
Apricot limpia el sistema linfático de inflamación, edemas y
alergias. Ayuda a deshinchar, también en exceso de peso. Aporta paz y
equilibrio. En crema para flaccidez muscular y celulitis. Aporta alegría,
entusiasmo, espontaneidad en los quejosos, malhumorados, insatisfechos.
Dentro de las esencias florales
australianas, Bush Flower Essences, tenemos algunas muy buenas para las
personas que padecen de alergias:
Spinifex es muy útil para herpes, u otros problemas de piel.
Ayuda a curarse físicamente mediante la toma de conciencia de los factores
emocionales involucrados. También se usa en forma tópica, dando muy buenos
resultados.
Bauhinia a nivel emocional se usa para la resistencia a los
cambios y la rigidez. Es una esencia que permite la aceptación de nuevos
conceptos e ideas y la apertura mental, lo que puede ser trasladado al
comportamiento físico.
Bush Iris+Dagger
Hakea+Fringed Violet esta fórmula
cubre una serie de emociones que en disarmonía hacen a la persona sentirse más
enfermo de lo que realmente se encuentra. Se usa para el miedo a la muerte y a
los cambios, para el resentimiento, la amargura, el shock y los daños
producidos por traumas al aura, para la falta de protección psíquica que hace
que se pierda energía y vitalidad. Especial para personas a las que les cuesta
recuperarse. Realinea los cuerpos sutiles, da protección y produce apertura.
Crowea+Paw Paw +
Peach-flowered Tea-tree esta fórmula
apunta a individuos que se preocupan continuamente, sintiéndose fuera de
equilibrio. Trae paz, calma, vitalidad y un sentimiento de encontrarse bien
centrado. También apunta al sentimiento de abrume y carga para resolver
situaciones, ayuda a asimilar e integrar cosas nuevas equilibra los cambios en
los estados de ánimo, y lleva al compromiso de no dejar las cosas sin terminar.
Para hipocondríacos es ideal. También permite que la persona tenga coraje,
confianza y tome responsabilidad por su propia salud sin preocuparse en exceso.
Dog Rose se usa para personas muy temerosas, tímidas, inseguras
y aprensivas, que se inquietan con facilidad. Promueve confianza, coraje, y
confianza en uno mismo a la par que amor por la vida.
Tall Mulla Mulla es una esencia que se toma cuando surgen sentimientos
de miedo y de inseguridad, falta de integración con otros, o con la vida.
Se prepara una fórmula individual en la farmacia o con un
terapeuta especializado eligiendo aquellas esencias florales con las que la
persona se siente más identificada y luego se toman oralmente, en gotas o se
usan localmente en crema o topicación.
En aceites esenciales de Aromaterapia, pruebe con
Melisa como antihistamínico, antiespasmódico,
bactericida, tónico nervioso, sedante y reúne muchas otras condiciones.
Lavanda como un aceite balsámico, calmante, sedante,
relajante y limpiador.
Manzanilla, muy relajante, particularmente para el
sistema nervioso y la digestión. Calma la ansiedad y el nerviosismo y es
excelente para personas estresadas y tensas que tienden a ser hiperactivas y
demasiado sensibles, con problemas digestivos y alergias.
Es conveniente investigar si
las alergias pueden indicar un nivel profundo de temor, tal vez algún miedo a
tener que participar más plenamente en la vida, o a despojarse de determinadas
ayudas para ser más independiente, dado que padecer de alguna alergia supone
también una forma de obtener más compasión, apoyo y atención de los demás.
·
¿A qué soy realmente
alérgico?
·
¿Ante qué reacciono de
un modo excesivo?
·
¿Qué es lo que
verdaderamente origina la irritación y la gran respuesta emotiva de mi
organismo?
·
¿Me sirvo de una alergia
para conseguir cariño?
·
¿ Qué es lo que trato de
evitar afrontar?
·
¿Qué es lo que tanto
temo que entre en mi interior, hasta el punto de reaccionar con tanta
virulencia en su contra?
·
¿Existe algo que me
inspire suficiente recelo como para proyectarlo lejos de mi?
Las respuestas a estas preguntas corresponden a
nuestro plano emocional, y la liberación de emociones reprimidas aliviará
nuestro estado físico.
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