Utilidad de la terapia floral
en la psiquiatría infanto-juvenil.
Autoras:
Dra. Lida Herrera
Monteagudo[1]
Dra. Mª Eugenia González Hernández
[2]
Resumen
Se realizo un estudio de 90 niños atendidos en consulta
externa y servicio de hospitalización total del Hospital Pediátrico Docente
“José Luis Miranda”, de la ciudad de Santa Clara, en
el período comprendido desde el 1 de Noviembre de 1999 hasta el 31 de Mayo del
2000. El objetivo principal de trabajo consistió en valorar la efectividad de la terapia floral
como técnica psicoterapéutica, en diferentes entidades clínicas, atendidos en
nuestra especialidad. Del total de la
muestra se conformaron tres grupos de trabajo, en el primero de ellos se
incluyeron a los menores que habían concurrido por dificultades en el
aprendizaje Un segundo grupo estaba conformado por niños con trastornos
neuróticos mixtos. En el tercer grupo se incluyeron los niños con fobia escolar
situacional. Por último, los niños restantes eran portadores de enuresis
primaria resistente a otros tratamientos.
Para esta investigación se creó una consulta semanal de
Terapia Floral, hacia donde remitieron estos niños los diferentes equipos de
atención, de consulta o de la sala, una vez realizado su diagnóstico. En la
consulta especializada se realizó la entrevista diagnóstica de Terapia Floral
donde se caracterizó al paciente y se indicó el tratamiento con las esencias
correspondientes a cada caso, precisando
el no uso de psicofármacos. Los pacientes se vieron con una frecuencia quincenal
durante 2 meses precisando sintomatología, adaptación familiar, grupal,
resultados escolares y mejoría en las características negativas, para medir
estos parámetros se utilizó: entrevista directa al paciente, entrevista
al familiar, informe solicitado a la maestra en cada
consulta.
Una vez analizados los resultados obtenidos, arribamos a
la conclusión de que la
Terapia Floral es una técnica terapéutica con la que se
obtienen resultados satisfactorios en las patologías psíquicas sin reacciones
adversas para el paciente, ni posibilidad de
habituación.
Introducción
Analizando a través de la Historia de la medicina el
tratamiento de las enfermedades, en especial las enfermedades psíquicas,
observamos que desde la antigüedad muchos investigadores usaron métodos
naturales en el tratamiento de las enfermedades, por ejemplo Hipócrates utilizó
la mandrágora para mejorar las ideas suicidas. Muchos siglos después, con los
avances científicos y técnicos, se fueron utilizando diferentes productos
químicos (psicofármacos) los cuales mejoraban diferentes síntomas, pero
necesitaban de mayores recursos y producían reacciones adversas, [ 3]
lo que fue haciendo a los científicos pensar en métodos más sanos para tratar
las enfermedades; es así que entre 1930-1936 el doctor Bach, prestigioso
cirujano, bacteriólogo, patólogo y homeópata desarrollo la terapia floral, que
llegó a nuestro país en los años 90. Es una técnica que según Bach logra una
curación suave, benigna y con la menor dosis de
sufrimiento.
Bach sostenía que la enfermedad es producto del
desequilibrio entre la mente y el cuerpo, el cual altera el campo energético del
ser vivo, las flores actúan haciendo concienciar, percibir y sentir lo
contraproducente de su acción, activa dando paso al aspecto positivo de la
misma, apaciguando las penas, alejando la tristeza y alentando o combinando al
angustiado. Despierta el buen humor que hay en todos, ayuda a memorizar y a
estar atentos, da valor, seguridad y aumenta la capacidad de
amar.
Son esencias cargadas con una frecuencia particular de
energía sutil que queda retenida en el seno del diluyente universal de la
naturaleza: el agua. Pueden utilizarse para actuar sobre el ser humano en
múltiples planos interactivos con un mínimo de reacciones adversas, que actúan
no sólo mejorando síntomas, sino además modificando características negativas en
la conducta de los pacientes haciendo que además de ser diagnóstica sea curativa
y psicoterapéutica.
Por todas estas características de la Terapia Floral en
contraposición con los psicofármacos y con un campo mayor de acción decidimos su
uso en niños y adolescentes con afecciones psíquicas con la finalidad de valorar
su eficacia con una mejor evolución, más rápida, con mitificaciones de
características negativas, la producción mínima de reacciones adversas y una
disminución del costo del tratamiento.
Problema: ¿La Terapia Floral podrá ser una
técnica que nos ayude en los pacientes psiquiátricos a mejorar síntomas,
aumentar rendimiento intelectual, mejorar características negativas
individuales, dada su doble función diagnóstica y
terapéutica?
Objetivo General:
Valorar los efectos de la terapia floral en las
patologías psíquicas y las posibles reacciones adversas.
Objetivos Específicos:
1)- Valorar si esta terapia floral es una técnica
psicoterapéutica asequible al médico de familia para su uso en la
comunidad.
2)- Precisar si
la terapia floral puede mejorar la calidad de vida de nuestros niños y
adolescentes, y disminuir el costo en la familia y el sistema de
salud.
Material y
Métodos
Se realizó un estudio experimental longitudinal y
prospectivo con el fin de precisar la eficacia terapéutica de la Terapia Floral en
distintas patologías psiquiátricas. Los menores de la muestra fueron vistos y
diagnosticados en consulta y hospitalización total por los distintos Equipos de
Salud Mental los cuales los remitieron a la consulta especializada en Terapia
Floral creada para esta investigación,
que funciona cada lunes a la 1:00 pm en los locales de
consulta externa.
1. Revisión de la Historia Clínica y examen
Psiquiátrico realizado por el equipo de Salud Mental que lo
recibió.
2. Entrevista a los padres precisando los datos anteriores
y elementos nuevos necesarios apara poder realizar un diagnóstico de terapia
Floral.
3. Examen Psiquiátrico al paciente precisando elementos
sintomáticos ya que esta técnica terapéutica no trabaja con diagnóstico
psicopatológico sino por la caracterización individual de cada
paciente.
4. Definición del esquema de Terapia Floral que lleva cada
paciente.
5. Explicación a los padres de esta terapia, la
investigación y fines que perseguimos para así obtener su consentimiento
informado. Su compromiso de asistir a consulta, cumplir el tratamiento y no dar
psicofármacos.
El paciente se citó quincenalmente durante 2 meses;
solicitándole a la escuela que en cada consulta nos enviase un informe
precisando conducta actual, atención, memoria, aprendizaje, relaciones con
coetáneos, seguridad emocional, control de impulsos y la posible presencia de
algún síntoma psíquico; así como precisando con el menor y su familia las
características ya señaladas, otra sintomatología observada en el hogar y la
posibilidad de alguna reacción adversa secundaria dada por el tratamiento.
Los datos obtenidos fueron llevados al registro para ser
posteriormente procesados estadísticamente.
Resultados y
Discusión
La Terapia
Floral es una
técnica psicoterapéutica que parte del principio de que la enfermedad es
producto de un desequilibrio que altera el campo energético del ser vivo, lo que
crea las distintas expresiones sintomáticas; es por ello que nuestra primera
labor, fue definir que síntomas y características tenían estos pacientes. En
primer lugar se procedió a realizar la clasificación por entidades diagnósticas
del total de 90 niños tratados. Estos resultados se ofrecen en la siguiente
tabla.
TABLA
# 1. DISTRIBUCION DE PACIENTES SEGÚN DISGNOSTICO Y SEXO
Al evaluar la evolución al mes de los menores con
enuresis, nos encontramos que 10 de ellos (50%) se mantenían igual, mientras que
la mitad restante presentaba una marcada mejoría. Sin embargo estos resultados varían al realizar
un corte a los dos meses: 10 pacientes hacía un mes que no presentaban el
síntoma, 8 estaban asintomáticos desde hacía 15 días y
sólo 2 no habían presentado mejoría.
El grupo formado por los 50 menores que presentaban
dificultades en el aprendizaje también presentaron una evaluación satisfactoria,
aun cuando no se hubiese resuelto toda su problemática escolar. Cabe señalar que
mejoraron en atención, memoria, conducta, seguridad y disminución de errores
cometidos. Sólo en 6 menores no se reportó mejoría estable aunque si se apreció
algunos elementos de evolución positiva y estos coincidían con los que tenían un
daño orgánico de base.
Es importante señalar que la enuresis y dificultad en el
aprendizaje,[4]
ambas entidades muy frecuentes en nuestro trabajo diario, llevan un mayor tiempo
de tratamiento y la utilización de distintos psicofármacos[5]
y una atención especializada de Psiquiatras, Psicólogos y Psicopedagogos.
En los menores portadores de fobia escolar, la respuesta
fue muy aguda y positiva observándose que al mes 2 pacientes estaban asintomáticos y los 3 restantes mejorados. A los 2 meses
debe resaltarse que todos habían resuelto su dificultad fóbica escolar. Estos
resultados son muy alentadores ya que la fobia escolar es una patología aguda
que necesita muchos recursos, incluso a veces hasta ingreso y que lleva a los
menores, en ocasiones, a llegar a la deserción escolar.
El grupo formado por los menores con diagnóstico de
Trastorno Neurótico Mixto en los cuales predominaba fundamentalmente la ansiedad
y síntomas depresivos se apreció que al mes todos tenían alguna mejoría
sintomática, siendo muy importante la disminución del riesgo suicida. Al
terminar los 2 meses de tratamiento apreciamos que en todos los casos hubo una
mejoría sintomática e incluso ellos se evaluaban a sí mismos como asintomáticos. Nosotros somos del criterio que solamente
habían resuelto la sintomatología aguda presente en ese momento y aún no la
estructuración neurótica, por lo que se hace necesario continuar tratamiento con
este grupo un mayor tiempo para modificar las características y evitar recaídas.
En este caso no podemos plantear la Terapia Floral como un factor
curativo único a corto plazo, siendo necesarias otras técnicas psicoterapéuticas
especializadas.
Con respecto a los trastornos neuróticos, tributarios de
una atención especializada en su gran mayoría se puede agilizar la disminución
de síntomas, la atención a las fases agudas, disminución del intento suicida,
así como el ingreso en una hospitalización total o parcial, lo cual también
redundaría en una disminución del costo hospitalario.
Con el uso de la Terapia Floral estamos dando
al medico de familia un arma terapéutica efectiva, que no posee
contraindicaciones, para que pueda manejar desde su consultorio, de un modo más
directo y cercano, a la escuela y a la familia.
Conclusiones
- Las patologías psíquicas estudiadas en esta
investigación obtuvieron mejoría sintomática con el uso de la Terapia Floral sin
apreciarse reacciones adversas.
-
La Terapia
Floral es una
técnica psicoterapéutica asequible al medico de familia, una vez entrenado en la
misma.
- La difusión y uso de las técnicas de Terapia Floral
pueden traer una mejoría en la calidad de vida de nuestros niños y
adolescentes.
Recomendaciones
Debe continuarse realizando investigaciones, acción en
el ámbito hospitalario y comunitario donde se compruebe la eficacia de
la Terapia
Floral en estas u otras patologías, así como en la prevención
del riesgo suicida.
Se debe difundir mediante cursos, entrenamientos, el uso
y ventajas de la Terapia
Floral, para que el médico de la familia lo pueda usar de forma
científica y frecuente.